Nogales, Sonora.- Un sangrado nasal clasificado en Posteriores y que no sea tratado a tiempo, pudiera ser hasta mortal, sobre todo para un adulto mayor, comento el Dr. Moisés Casal Díaz, especialista en nariz, oídos y garganta.
Toda salida de sangre por la nariz o hemorragia nasal es llamada también como Epistaxis, que representa una enfermedad muy común, no tiene predilección por sexo, es más frecuente en los niños y en los adultos mayores.
Aumenta en la primavera por las alergias, en el verano por el calor y en el invierno por las infecciones de vías respiratorias altas.
En el 90 a 95 por ciento de los casos vienen de la parte anterior del tabique, estas son más benignas y fáciles de tratar y en el 5 a 10 por ciento son de la parte posterior y superior, estas son más intensas y difíciles de tratar.
“Es muy importante conocer la anatomía de la nariz, sobre todo la irrigación. Proviene de tres ramas principales, la Arteria Esfenopalatina, la Arteria Septal y las Arterias Etmoidales. Todas vienen de ambas Carótidas, Externa e Interna”, dijo el Dr. Casal Díaz. “La copiosa irrigación de la nariz explica la alta frecuencia de esta enfermedad”.
El Otorrinolaringólogo añadió que la Epistaxis o sangrado nasal se clasifica en Anteriores y Posteriores; las anteriores son más benignas, fáciles de tratar y más comunes en los niños y jóvenes. Las posteriores son más difíciles de tratar, mas severas y en ocasiones mortales, más frecuentes en los adultos mayores.
Informó que causas pueden ser por Rinitis o inflamación de la mucosa, con ejemplos como el resfriados, gripas, alergias, sinusitis, sarampión, rubéola, difteria.
También por traumatismos: picarse, rascarse, resequedad, estornudos, sonarse fuerte, fracturas, perforación del tabique.
Por cirugías nasales, rinoseptumplastias.
Cuerpos extraños dentro de la nariz, más común en niños y enfermos mentales.
Por tumores malignos o benignos: quistes, pólipos, papilomas, hemangiomas, carcinomas, etc.
Por enfermedades de la sangre: hemofilia, leucemia, anemia aplástica, discracias sanguíneas.
Por Hipertensión arterial; estas hemorragias normalmente son severas y de origen posterior, difícil de tratar y controlar.
Por enfermedades crónicas: cirrosis, diabetes, nefritis, tomadores y fumadores.
Por problemas hormonales: menstruación ( Epistaxis vicariante ), pubertad y embarazo.
Por ciertos medicamentos: anticoagulantes plaquetarios (aspirinas), aines, cloranfenicol.
“El tratamiento es siempre trabajar en equipo, médicos, enfermeras, familiares y paciente. Muy importante tranquilizarse uno, los padres, familiares y al paciente. Sentar al paciente con la cabeza inclinada hacia abajo, nunca con la cabeza hacia atrás porque aumenta el sangrado.
Localizar el sitio del sangrado”, dijo.
El Dr. Casal Díaz recomendó hacer presión con los dedos en el lugar del sangrado, mínimo 10 minutos, sin soltarlo. Aplicar frío local, hielo, agua, en la frente y nariz. Remover los coágulos, sonarse despacio, aspirar. Controlar la Presión Arterial y resto de problemas adyacentes.
Hay que mantener la vía aérea permeable. Aplicar en forma local en la fosa sangrante algodón o hisopos impregnados de algún vasoconstrictor como son Gotinal, Afrin, Iliadin, xilocaina, agua oxigenada, vinagre.
“Si esto no funciona podemos cauterizar con Nitrato de Plata, ácido tricloroacético, o con radio frecuencia, láser, etc. En ocasiones tenemos que poner taponamiento nasal anterior y menos frecuente taponamiento nasal posterior”, comentó el especialista. “Cuando todo lo anterior falla debemos pensar en cirugías, ligaduras de las arterias sangrantes, cirugía del tabique nasales, embolización de vasos”.
Dijo que el tratamiento médico o a base de medicinas: lo más importante es tratar la causa u origen del sangrado, cuando se comprueba que el sangrado es por deficiencia de Vitamina K o C, se pueden aplicar a grandes dosis, aunque son de escasa utilidad.
Lo mejor en el tratamiento del paciente son: sedarlo, esto es muy importante, adrenalina, cauterizantes químicos, colocar bien el tapón y no retirarlo prematuramente, cirugía del tabique, sobre todo tratar el origen o causa del sangrado. Vigilancia estrecha.
“No se angustie, no se alarme, la gran mayoría de las veces usted puede en casa controlar la hemorragia y después con calma ir al hospital o consultorio con el Especialista en Otorrinolaringología. Recuerde siempre tranquilizarse y tranquilizar al enfermo, es básico, fundamental”, recomendó el Dr. Casal Díaz.

