Boletín oficial
Nogales, Sonora.- Tras felicitar y reconocer el trabajo del alcalde Juan Gim Nogales al frente de la administración municipal, el nuevo Obispo de la región norte de Sonora, José Luis Cerra Luna, afirmó: “Vamos a tener una relación interinstitucional con todos los actores de la sociedad y con los gobiernos”.
En rueda de prensa con representantes de los medios de comunicación, Monseñor Cerra Luna destacó que se buscará un acercamiento con los poderes de cada municipio, así como con las autoridades de los tres niveles de gobierno, con el fin de fortalecer el tejido social y promover los valores al interior de las familias.
“El alcalde de Nogales ha representado un gran esfuerzo, porque ha estado apoyando de una manera muy directa a la religión católica; es por eso que estoy muy agradecido con él, por su compromiso con la sociedad”, subrayó el Obispo.
Con Spiteri y Rendón Leal
Acompañado por el Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri, y el Arzobispo de Sonora, Ruy Rendón Leal, Monseñor Cerra Luna precisó: “Vengo con la disposición de establecer una relación estrecha con todas las instituciones en cada uno de los 17 municipios, porque nuestra prioridad es seguir expandiendo el trabajo eclesiástico y que las juventudes se involucren más en promover la palabra de Dios por todos los medios posibles”.
El prelado señaló que, aunque existe la separación legal entre la Iglesia y el Gobierno, sí se puede mantener una relación institucional: “La Iglesia es una pieza fundamental para que la sociedad transite por el camino del bien, y el Gobierno trabaja de la mano con las congregaciones eclesiásticas a fin de que la gente tenga una mejor calidad de vida”.
Prioridades en 17 municipios
Nombrado por el Papa León XIV, el nuevo Obispo destacó entre sus prioridades recorrer los 17 municipios que le corresponden, “conocer, palpar, ver y llevar la palabra de Dios hasta el último rincón de estas comunidades”.
Finalmente, recalcó el firme compromiso de la Iglesia católica con la población migrante en la frontera con Estados Unidos y Guatemala, donde la labor pastoral se centra en brindar una vida digna a quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
