Icono del sitio Infonogales

Destacan beneficios para Sonora tras declaratoria de la UNESCO

Anuncios
El crater de El Elegante.

Agencias
Hermosillo, Sonora.- La declaratoria de la Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, ubicada al noroeste de Sonora, como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, generó beneplácito entre los sonorenses.

El delegado de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en la entidad, Ulises Cristópulos Ríos, subrayó que esta decisión coloca a Sonora en un lugar relevante en materia de protección de los recursos naturales.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró hoy Patrimonio de la Humanidad la mencionada reserva, enclavada en el noroeste de Sonora.

El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco destacó el impresionante paisaje con los volcanes dormidos y ríos de lava negra y roja de El Pinacate, así como las dunas de arena cambiantes del Gran Desierto de Altar.

Cristópulos Ríos planteó que la declaratoria de la UNESCO permitirá un mayor incentivo para el turismo en esa región y el reforzamiento de su economía.

“Estamos muy contentos porque se está reconociendo, a nivel mundial, la riqueza de nuestro territorio y más esta zona, donde habitan especies endémicas de plantas y animales”, precisó.

Planteó, asimismo, que este reconocimiento permitirá a Sonora acceder a programas y recursos internacionales para la conservación de las especies que habitan el lugar, lo que también permitirá la llegada de nuevos visitantes.

La región volcánica se ubica en el extremo noroeste de Sonora, a unos 600 kilómetros de Hermosillo, con una altitud de mil 200 metros sobre el nivel del mar y una superficie de 714 mil 556 hectáreas.

La zona cubre parte de los municipios de Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y Plutarco Elías Calles.

La zona de El Pinacate y Gran Desierto de Altar fue decretada Reserva de la Biósfera el 10 de junio de 1993 para la protección de la zona natural y fines turísticos.

Esta reserva de la biósfera, que ahora es Patrimonio de la Humanidad, es una de las formaciones más notablemente visibles desde el espacio.

Desde 1965 hasta 1970, la NASA envió a sus astronautas a esa región para entrenarse para futuras excursiones lunares, dadas las semejanzas del terreno con la superficie lunar.

En el área se encuentran más de 540 especies de plantas, 40 especies de mamíferos, 200 de aves y 40 de reptiles, además de anfibios y peces de agua dulce.

En la reserva hay además especies endémicas, amenazadas y en peligro de extinción, como el berrendo de Sonora, el borrego cimarrón, el monstruo de Gila y la tortuga del desierto.

Salir de la versión móvil