Sube a 584 la cifra de muertos por la catástrofe en Nepal y Tíbet
Al menos 584 personas murieron y casi 2 mil 500 permanecen desaparecidas tras la devastadora riada que golpeó diferentes comunidades de Nepal y la región china del Tíbet.
El desastre fue provocado por el colapso de un glaciar en el Himalaya, que generó una corriente de agua, hielo, rocas y lodo capaz de arrasar comunidades e infraestructura fronteriza.
Las autoridades mantienen una alerta ante el riesgo de una segunda inundación, debido a la formación de lagos naturales contenidos por barreras inestables de sedimentos.
Nepal concentra el mayor número de víctimas
La cifra más reciente indica que 579 personas murieron en Nepal y otras cinco en el Tíbet.
En territorio nepalí se reportan mil 924 desaparecidos, mientras que las autoridades chinas buscan a otras 558 personas en el Tíbet. Entre las víctimas sin localizar se encuentran cientos de turistas y ciudadanos extranjeros.
Las autoridades de Nepal informaron que al menos 3 mil 742 personas fueron rescatadas con vida, algunas mediante helicópteros debido a la destrucción de caminos y puentes.
La cantidad de fallecidos y desaparecidos continúa cambiando conforme los equipos ingresan a zonas que permanecían incomunicadas.

Nuevo lago amenaza con desbordarse
El agua, el lodo y los escombros arrastrados por la primera riada bloquearon diferentes cauces y formaron un lago de barrera natural cerca de la frontera entre Nepal y China.
El embalse, ubicado a aproximadamente 2 mil 950 metros de altitud, acumula más de 2.5 millones de metros cúbicos de agua.
Las autoridades suspendieron temporalmente algunas labores de rescate cuando el lago comenzó a desbordarse. Posteriormente, el nivel mostró señales de estabilización y los trabajos fueron reanudados.
Sin embargo, las lluvias previstas para las próximas horas podrían aumentar la presión sobre el dique natural y provocar su ruptura.
Primera riada alcanzó gran velocidad
Reportes difundidos por medios estatales chinos señalan que la corriente alcanzó velocidades de hasta 200 kilómetros por hora y formó una pared de agua, barro y rocas de aproximadamente 15 metros.
La inundación destruyó el Puente de la Amistad, que comunica Nepal con China, además de viviendas, caminos, oficinas fronterizas, instalaciones policiales y edificios de control migratorio.
Más de 90 mil personas resultaron afectadas y necesitan alimentos, agua potable, alojamiento y atención médica.
Organismos internacionales también advirtieron sobre el riesgo de enfermedades infecciosas por la contaminación del agua, el desplazamiento de habitantes y los daños en las instalaciones sanitarias.
Vigilan nuevos riesgos en el Himalaya
China y Nepal utilizan cámaras, sobrevuelos e imágenes satelitales para vigilar el comportamiento de los lagos formados por los desprendimientos.
Las condiciones montañosas y la inestabilidad del terreno dificultan el acceso de los rescatistas, mientras continúa el peligro de avalanchas, nuevos deslaves y crecidas repentinas.
Especialistas advierten que el derretimiento de los glaciares incrementa la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya ante inundaciones repentinas y otros fenómenos relacionados con el cambio climático.
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