Associated Press
Washington, D.C.- El plan anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para tomar control de la industria petrolera de Venezuela y promover su reactivación con empresas estadounidenses no tendría un impacto significativo inmediato en los precios del petróleo, de acuerdo con analistas del sector energético.
Especialistas coinciden en que, pese a las enormes reservas petroleras del país sudamericano, la infraestructura energética venezolana se encuentra severamente deteriorada tras años de abandono, mala gestión y sanciones internacionales, lo que limita cualquier aumento rápido en la producción.
Infraestructura deteriorada y recuperación a largo plazo
Patrick De Haan, analista de petróleo de GasBuddy, explicó que aunque no se reportaron daños directos a la infraestructura durante las recientes acciones militares estadounidenses, la industria petrolera venezolana lleva años en declive, por lo que su recuperación requerirá tiempo y fuertes inversiones.
Actualmente, Venezuela produce alrededor de 1.1 millones de barriles diarios, cifra muy inferior a los 3.5 millones de barriles por día que bombeaba en 1999. Algunos analistas consideran que el país podría duplicar o incluso triplicar su producción, pero no de forma inmediata.
Incertidumbre política frena inversión extranjera
Expertos advierten que las empresas petroleras estadounidenses no invertirán de manera significativa sin un entorno político estable. El panorama sigue siendo incierto, con disputas sobre la legitimidad del poder en Venezuela y cuestionamientos legales sobre la autoridad de Estados Unidos para administrar recursos energéticos extranjeros.
Phil Flynn, analista de mercado del Price Futures Group, señaló que solo si Estados Unidos logra estabilizar políticamente al país podría generarse optimismo para una rápida entrada de empresas energéticas estadounidenses, lo que eventualmente presionaría a la baja los precios del crudo a largo plazo.
Venezuela y su peso en el mercado global
Venezuela es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en 303 mil millones de barriles, lo que representa cerca del 17% de las reservas globales, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Sin embargo, pese a este potencial, el país produce actualmente menos del 1% del suministro mundial, en un contexto donde existe excedente de petróleo en el mercado internacional, lo que reduce el impacto inmediato de cualquier anuncio político.
Empresas petroleras cautelosas ante el escenario
Empresas como Chevron, que actualmente opera en Venezuela mediante empresas conjuntas con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), han señalado que continúan monitoreando la situación, priorizando la seguridad de su personal y el cumplimiento de las leyes vigentes.
Otras compañías como Exxon Mobil y ConocoPhillips han evitado hacer comentarios sobre posibles inversiones, al considerar prematuro especular sobre el futuro del sector energético venezolano.
Especialistas estiman que para que Venezuela incremente su producción a cuatro millones de barriles diarios, se requerirían alrededor de 100 mil millones de dólares y al menos una década de inversión sostenida, además de garantías legales y contractuales claras.
