Se tensan las campañas; asoma el fantasma de la violencia
Hermosillo, Sonora.- Del escándalo por los aviones rentados bajo condiciones presuntamente irregulares en las campañas de los candidatos del PRI y del PAN en Sonora, pasamos a un nuevo affaire por la presunta condonación de adeudos fiscales a 41 empresarios cercanos al gobierno estatal, un tema que permanecerá en la agenda por lo menos toda esta semana.
Hoy a las 9:30 horas, el coordinador general de la campaña de Javier Gándara Magaña ofrecerá una rueda de prensa en la que seguramente el tema será ese, aunque ayer mismo salió el propio candidato a negar que esté involucrado en este caso que, todo parece indicar, fue planeado y disparado desde la Secretaría de Hacienda federal que dirige el señor Luis Videgaray, acaso el integrante del gabinete más cercano al presidente Enrique Peña Nieto.
Viniendo desde esas instancias, el asunto debe tener muy preocupados a los personeros del gobierno estatal, particularmente al jefe del ejecutivo sonorense, Guillermo Padrés Elías, pues el hecho de que el gobierno federal ‘meta su cuchara’ en las elecciones en Sonora no es un asunto menor, sobre todo considerando que la relación de Padrés con Peña Nieto nunca ha sido buena y, antes bien diríase que ha ido de mala a peor.
Pero además, suponer como lo han hecho en el PAN, que la federación está metiendo la mano para influir en el resultado de la elección en Sonora, echa por tierra versiones que en su momento pretendieron fijarse en el imaginario colectivo, en el sentido de que la gubernatura ‘ya estaba negociada’; que la candidatura de Claudia Pavlovich y el descarte de Ernesto Gándara Camou era un movimiento urdido en las cúpulas políticas del PRI y el PAN para despejarle el camino a Javier Gándara, a partir de acuerdos con Guillermo Padrés.
Pero si, como todo parece indicar, el gobierno federal ya lanzó un primer golpe, bastante contundente y al que sin duda se dará seguimiento, es una señal de que en el centro del país sí les interesa ganar la elección en Sonora; que la candidata del PRI será apoyada por las instancias federales y que los presuntos acuerdos con Padrés o no existieron o están rotos.
Y eso viene a meter nuevos elementos de presión en la campaña de Javier Gándara, a la que le sigue pesando mucho la carga negativa del gobierno padrecista que, en el ocaso de un sexenio en el que se dedicó a abrir frentes por todos lados en lugar de tejer consensos, aparece bastante vulnerable.
Desde luego que en el PRI de Sonora ‘batearon la bobita’ que les puso el diario Reforma y bautizaron el asunto de las condonaciones fiscales como “Operación Gandalla” aprovechando la ocasión para relanzar la sistemática campaña que desde siempre vienen desarrollando contra el gobierno de Padrés, y ahora contra su candidato.
Este nuevo escándalo llega a casi un mes de que terminen las campañas electorales, y en momentos cuando éstas han tomado el camino de la confrontación abierta, los trabajos sucios como destrucción de propaganda y una escalada en las campañas negras, a las que se han sumado con inusual desparpajo los propios candidatos.
La fotografía en la que aparece Jesús Félix Holguín, el candidato del PAN a la alcaldía de Cajeme posando con una reproducción pirata del diario Reforma en el que se lanzan con todo contra Caludia Pavlovich es, por decir lo menos, patética.
Las acciones violentas que encabezó Juan Valencia, el dirigente estatal del PAN a quien ya han rebautizado como “Juan Violencia” en las instalaciones de la SCT, donde hubo destrozos al inmueble por parte de acarreados que se le salieron de control, es preocupante.
La destrucción de lonas publicitarias de candidatos de uno y otro partido es asunto cotidiano. En Hermosillo, se han ensañado con las de David Palafox y Ulises Cristópulos, del PRI, aunque también han aparecido destrozadas algunas del candidato panista a la alcaldía, Damián Zepeda Vidales. Vaya, hasta el candidato del PT a la diputación local por el distrito XII, José Haro ha sufrido el robo de sus ‘espectaculares’ y eso que en teoría, no aparece como un contendiente de cuidado. Pero si le están dañando la propaganda, algo debe representar.
Ayer hubo un altercado entre jóvenes apoyadores del candidato del PRI a la alcaldía de Hermosillo, Manuel Ignacio Acosta, “El Maloro” y sus iguales del equipo de Damián Zepeda, quien visitó el Mercado Municipal. Los zepedistas se quejan de que los maloristas agredieron verbalmente a su candidato, y los maloristas dicen que ellos ya estaban ahí y que los otros llegaron provocando.
A saber quién tiene la razón, pero lo cierto es que los jóvenes de ambos equipos son impulsivos y a veces se apasionan más de la cuenta, lo cual puede derivar en enfrentamientos físicos que saquen las campañas del carril de la civilidad, que cada día parece más estrecho.
En municipios gobernados por el PRI, como Guaymas, Cajeme y Nogales, se han detenido al menos 10 personas repartiendo material de campañas negras contra candidatos tricolores y en el más reciente operativo de reparto ya aparecen dirigentes del PAN y políticos como el ex diputado y ex subsecretario de Gobierno, David Galván, cuya capacidad y trayectoria dan para mucho más que andar de repartidor de volantes de campaña negra.
Pero bueno, las tendencias se están cerrando demasiado y con ello, aumentan las tensiones: por el lado del PAN aumenta el nerviosismo ante la eventualidad de perder la gubernatura, después de haber ‘destapado’ a su candidato desde hace casi dos años y venir desarrollando una pre-pre-pre campaña en la que Javier Gándara marchaba solo y sin contratiempos, apareciendo en las encuestas con casi 20 puntos de ventaja, hasta el inicio formal del periodo electoral.
Plazas como Huatabampo, Navojoa, Etchojoa, Nogales y otras que el panismo daba por ganadas de antemano hoy se le han complicado mucho. La más reciente gira de Claudia Pavlovich por el sur de Sonora echó por tierra la versión de que el priismo estaba muerto y enterrado en esa región.
En Cajeme el PAN se ha reposicionado, después de que se encontraba apabullado con diferencia de 1 a 3 respecto al PRI, pero aún no despega lo suficiente. Y en Hermosillo las tendencias están muy parejas entre Damián y El Maloro.
En este momento, no hay nada para nadie en Sonora, y eso incrementa el nivel de nerviosismo en los equipos de los candidatos. Sólo esperemos que el escenario no se contamine con las tentaciones de violencia, que ya comienzan a asomar sobre todo entre los operadores más viscerales.
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