Moisés Gómez Reyna y la rifa del tigre

EL ZANCUDO de Arturo Soto Munguia

Hermosillo, Sonora.- Las desgracias, dicen, nunca vienen solas. El castillo de naipes que habían construido los padrecistas en Sonora se vino abajo el siete de junio y con él, las cuentas alegres que proyectaban una extensión del mandato al grupo gobernante (es un decir), y una mayoría en el Congreso local que le cubriera las espaldas a los que se van, en medio de serias acusaciones de corrupción y malversación de fondos.

Los padrecistas no sólo perdieron la gubernatura lastimosamente, sino también la capital del estado y la mayoría que precariamente mantienen hasta hoy en la legislatura, y que les ha permitido frenar acciones contra funcionarios estatales o imponer a sus incondicionales, como es el caso de Sebastián Sotomayor en la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia.

Con la asignación de diputados de representación proporcional que ayer oficializó el Instituto Estatal Electoral, el panorama para los blanquiazules en Sonora se ennegrece aún más.

De 21 distritos electorales en disputa, los panistas sólo ganaron 8, contra 13 que conquistó el PRI, lo cual ya los colocaba en desventaja, si bien tenían la esperanza de que a la hora de asignar las diputaciones plurinominales, la correlación de fuerzas se equilibrara un poco.

No fue así. Al contrario, el IEES resolvió asignar al PAN cuatro ‘pluris’ y no cinco, como era su expectativa. Con ello, queda fuera un hombre con experiencia legislativa y además, con probada vocación para el diálogo y la negociación política, sin tantos atavismos radicales como los que distinguen a ciertos personeros del padrecismo.

Nos referimos a David Secundino Galván Cázares, que en medio de tanto improvisado y talibán, es uno de los mejores cuadros del panismo. Galván se quedó en el camino y hubiera sido una pieza clave en la próxima legislatura para hacer el uno-dos con el coordinador parlamentario, Moisés Gómez Reyna, por cierto el funcionario mejor calificado del gabinete de Guillermo Padrés, y quien a lo largo de seis años mostró capacidad y colmillo político para desarrollar su trabajo al frente de la secretaría de Economía, hasta donde le dejaron operar el resto de los nefastos personajes que rodearon al gobernador y lo llevaron a la debacle irremediablemente.

En un escenario donde el PAN hubiera conservado la mayoría, el trabajo de Gómez Reyna al frente de la coordinación parlamentaria hubiera sido un día de campo. Pero en el escenario presente, esa coordinación fue la rifa del tigre y a él le tocó el boleto premiado.

Capacidad le sobra a Gómez Reyna, pero tampoco cumple antojos ni endereza jorobados. Y a la hora de llamar a cuentas a los que ya preparan maletas y lo primero que empacan es el amparo correspondiente, se encontrará con casos indefendibles.

Tampoco tendrá mucha ayuda en la bancada. Nada más de pensar en dos casos, la perspectiva está para soltar el llanto.

Imagine la revanchista lectora, el memorioso lector lo que pasará con Javier Dagnino, un personaje nefasto perteneciente al primer círculo del padrecismo, titular del C4, el centro de inteligencia del gobierno estatal, que estuvo al frente de una política de permanente ataque hacia cualquier voz crítica. Jefe de los troles que hicieron de la calumnia, la intriga, la difamación y la diatriba sus principales armas para hacer política.

Ni qué decir de los trabajos de persecución, represión y espionaje en los que jugó un papel protagónico, incluyendo las famosas intercepciones telefónicas a la hoy gobernadora electa, Claudia Pavlovich Arellano, que pretendieron ser el arma mortal con la que la llevarían a la derrota.

Lo que en realidad pasó es que la ciudadanía hizo una lectura correcta de ese episodio, y votó en contra de un gobierno que utiliza los recursos públicos para espiar, invadir la vida privada de cualquiera, y usar esas marranadas para neutralizar activismos o crear rehenes políticos a partir del chantaje y la extorsión. Vamos a ver cómo le va al señor Dagnino ahora que ya no cuente con el manto protector del Cartel de Palacio.

Otro que tampoco va a ayudar mucho es Manuel Villegas, que seguramente pasará estos tres años paseando por los pasillos del Congreso el cadáver de María Jesús Llamas “La China”, activista del pan guaymense asesinada en una celda de la Policía Estatal Investigadora, en lo que pretendió hacerse pasar como un suicidio. Cuestión de reabrir el expediente de ese caso, porque hasta los peritos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dictaminaron que La China falleció a causa de heridas que no pudo auto infligirse.

Los cuatro pluris que le asignaron al PAN, además de Gómez Reyna son: Angélica María Payán, que ya fue diputada local en la legislatura antepasada. Luis Serrato Castell, también ex diputado local, rescatado por Padrés como operador político, una tarea en la que evidentemente fracasó rotundamente. Y Lissete López Godínez, regidora en la administración de Alejandro López Caballero, de la que no se conoce mucho.

El PRI en cambio, tendrá dos plurinominales de la completa confianza de la gobernadora: Epifanio Salido Pavlovich, que como coordinador de prensa en la campaña de su prima fortaleció los lazos con medios de comunicación chicos y grandes y sin duda será quien ‘mueva la bola’ en la cancha de la relación con esos medios.

Y Natalia Rivera Grijalva, quien no necesita más cartas de presentación, pues tanto en la regiduría como en la coordinación general de la campaña de Claudia, brilló con luz propia. Natalia trae ‘macheteados’ todos los expedientes negros (que por cierto, me dicen, la gobernadora electa ya hizo llegar a las autoridades federales correspondientes) y su participación en la tribuna legislativa va a ser un dolor de cabeza para los padrecistas.

Pero eso no es todo. Al PRD le correspondió una curul que ocuparía Juan José Lam, el esposo de la aún diputada pluri Alcira Chang, que vendió caro su amor al padrecismo en toda esta legislatura, convirtiéndose en el voto de calidad para validar todos los atropellos de Padrés.

El IEES resolvió, por unanimidad, asignar esa diputación a una mujer, para acercarse lo más posible a la integración de una legislatura con equidad de género, recayendo el nombramiento en Myrna Lorena Leyva Pérez.

Ella milita en la corriente Nueva Izquierda que encabeza Carlos Navarro López. Es una activista convencida y una mujer que defiende posiciones, como lo acredita su triunfo sobre la corriente de René Bejarano en Nogales, acaso la única plaza donde la NI se encontraba en desventaja en la elección del Comité Municipal, y Myrna Lorena se las arrebató. Es, me dicen, una mujer que no le temblará la voz para subir a tribuna y defender y proponer. Es, además, gente muy cercana a Carlos Navarro López, y ya saben ustedes cómo el aún diputado mantuvo hasta el final posiciones contra el padrecismo.

Por el lado del PANAL no hay vueltas de hoja. En el ocaso del sexenio, este partido rompió la alianza con Padrés y se sumó a la campaña del PRI. Su coordinador parlamentario será Fermín Trujillo Fuentes, quien junto a Teresa María Olivares serán aliados clave de la bancada del PRI.

Y para cerrar el cuadro, el Movimiento Ciudadano obtuvo dos diputaciones plurinominales y éstas recaerán en Carlos Alberto León García, de quien sólo tengo buenas referencias, y en Gabriela Danitza Félix, que desde hace muchos años es el brazo derecho de María Dolores del Río y también fue directora de Comunicación Social en el Congreso local en la Legislatura LVI (2000-2003).

Como se recuerda, María Dolores del Río renunció al PAN asqueada de las prácticas antidemocráticas que apuntaban a dejarla fuera de la contienda interna por la alcaldía de Hermosillo. Eso le valió para ser víctima de todos los ataques posibles desde Palacio de Gobierno, lo cual seguramente trae muy bien registrados en su memoria.

Hay también un plurinominal de Morena, de quien no tengo mayores referencias.

En resumen, si en las dos legislaturas que le tocaron a Padrés, el gobernador tuvo la capacidad (económica, sobre todo) para hacerse de una mayoría que le permitiera sacar adelante no sus iniciativas (de hecho, pasará a la historia como el gobernador que menos propuso), esta vez no será así.

Ya sin el poder y el dinero que al PAN le fluía desde Palacio, y con las facturas pendientes que en su soberbia, el padrecismo pensó que nunca les iban a cobrar, el panorama no es muy alentador que digamos.

Desde aquí le deseamos la mejor de las suertes a Moisés Gómez Reyna, ganador indiscutible de la rifa del tigre. Esperemos que su gran capacidad le alcance, si no para domarlo, por lo menos para que lo mantenga a raya arrojándole las carnadas correspondientes.

PD.- Ayer escuché al ex secretario de Gobierno, Roberto Romero López explicando en una entrevista de radio que el amparo tramitado era sólo para saber si había o no una orden de aprehensión en su contra.

Dijo que no había tal, que no había cambiado su residencia a Mexicali y que estaba aquí en Hermosillo para aclarar cualquier duda al respecto.

Debo decir que en estos 25 años que tengo lidiando con la clase política, sus titubeos, su voz insegura y temblorosa, sus evasiones discursivas se parecen mucho a las de otros que hoy están en el bote, o andan a salto de mata.

No estoy diciendo que al señor Roberto Romero lo vayan a encarcelar. Sólo digo que es posible que eso ocurra.

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