Pide Naturalia esclarecer muerte de jaguar hembra en Sonora

Una hembra Jaguar como la de la imagen, fue asesinado en un rancho de Granados, Sonora.

Una hembra Jaguar como la de la imagen, fue asesinado en un rancho de Granados, Sonora.

Agencias
Hermosillo, Sonora.- La asociación civil Naturalia pidió esclarecer la muerte por envenenamiento y posterior incineración de un jaguar hembra y su cría, en las inmediaciones de la sierra alta de Sonora.

El director de Naturalia AC en la entidad, Juan Carlos Bravo, explicó que el animal apareció muerto y calcinado hace unas dos semanas en las inmediaciones de un rancho particular de nombre “Cueva blanca”, ubicado en el municipio de Granados.

Expuso que “Corazón” era el nombre de la hembra jaguar que habitaba en la región conocida como Aros-Yaqui, localizada en la sierra al noreste de Sonora, la cual portaba un collar con fines de investigación para conocer sus patrones de comportamiento.

El animal portaba un collar GPS como parte de un estudio que realiza el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (IE-UNAM), el cual fue destruido.

La población de esta especie que habita en Sonora es la única adaptada a vivir en el desierto, pero también es muy vulnerable porque es muy pequeña.

Esta hembra en particular se monitoreó y estudió desde cachorra, por lo que se conoce que se reprodujo al menos tres veces, dejando un legado genético muy valioso.

El jaguar, cuyo nombre científico es Panthera Onca, es una especie prioritaria y en peligro de extinción, está protegida por las leyes mexicanas debido a la situación en riesgo que se encuentran en sus poblaciones en México y su importante papel en la naturaleza, señaló.

Bravo precisó que se interpuso la denuncia ante las procuradurías Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y General de la República (PGR), toda vez que se trata de una especie en riesgo de extinguirse.

“Es un delito atentar contra una especie y por otro lado eliminar evidencias”, subrayó el ambientalista.

Expuso que no es la primera vez que en Sonora sucede la muerte de un jaguar a manos del hombre, toda vez que ocasionalmente estos animales atacan al ganado doméstico.

Señaló que “los ganaderos que operan en esos entornos necesitan un chivo expiatorio y se van contra la fauna silvestre que les causa la muerte de sus reses”.

Sin embargo, reconoció, existe una comunidad dentro del mismo sector ganadero que apoya actividades de conservación en el entorno natural que desarrollan su actividad económica.

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